UN MODO ESPECIAL DE ENTENDER LA REALIDAD

Cuando empecé mi proyecto jamás creí que llegaría a trabajar con niños con autismo. Era un mundo tan desconocido como extraño. Son niños diferentes pero al mismo tiempo iguales que los demás. Solo necesitan más comprensión, organización, orden, estructura y no caos. Debemos respetar su ritmo y esperar que avancen y se desarrollen cada vez más. No siempre son las palabras la mejor forma de relacionarse con ellos, por lo que hay que buscar mecanismos mas sensitivos. Necesitan motivacion y reconocimiento cuando hacen las cosas bien. Pero cuando se equivocan les pasa como a nosotros, se irritan y se niegan a hacer las cosas. Hay que hablar en su lenguaje y pedirles cosas que tengan un sentido concreto. Hay que respetar su espacio pero sin dejarles solos. A veces somos demasiado ruidosos o estimulantes. Su desarrollo tiene su propia logica y sus conductas son formas de enfrentar el mundo desde su especial forma de ser y percibir. Su mundo es simple, abierto, sin mentiras ni tapujos ,no como el nuestro complejo y cerrado. Merece la pena conocerles y tener su compañia. Hay que ayudarles con naturalidad, sin obsesionarse.

Ser un niño con autismo es un modo de ser, aunque no sea el normal y pueden tener una vida tan feliz y satisfactoria como la nuestra. En esas vidas, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.

No vivo en una fortaleza vacia, si no en una llanura tan abierta que puede parecer inaccesible.